lunes, 13 de mayo de 2013

Rain In My Converse [Liam Payne]

Ahora si lo voy a matar. La lluvia, natural en una tarde londinense como ésta, golpetea cada superficie de la calle en donde me encuentro, y el cielo esta completamente gris, indicando que de una momento a otro anochecería. Mis converse color vino comienzan a humedecerse, debido a los charquitos que se han formado bajo ellos, solo espero que el agua no logre colarse en los agujeritos de las agujetas, o entrará en mis calcetas; debí haberme puesto algo debajo de este ligero sueter color mostaza, no es lo suficientemente abrigador, mientras que la mezclilla de mi chaqueta y mis jeans no ayuda para nada. Al menos no me mojaré mientras me mantenga debajo de esta parada de autobús.
-Me importa una zanahoria si la tipa esta buena o no Malik-lo regaño en un intento de hacerlo entrar en razón-, sabes lo importante que es este proyecto para mí. Prometiste que esta vez me ayudarías.
-Lo sé, lo sé, y sabes que cumpliré mi promesa...-responde desde el otro lado de la línea.
-No, claro que no lo sé, si así fuera ya estarías aquí-lo interrumpo.
-No te enfades Clo, no tardaré mucho.
-Siempre dices lo mismo-le reprocho pasando me un mechón de cabello detrás de mi oreja.
-Te prometo que estaré contigo en cuanto termine-me asegura con tono impaciente.
-Zayn, por favor, está lloviendo y...-entonces me doy cuenta que solo se escucha el tono de que ha cortado la llamada. Seguramente no escuchó mi ultima oración por irse a revolcar con alguna idiota que piensa que a él en verdad la quiere, o que lo puede hacer cambiar. Pero no puede, ni ella ni sus antecesoras han podido.
Zayn Malik es mi mejor amigo desde que a los 8 años lo conocí, tirado en el piso del centro comercial pataleando y haciendo una rabieta porque su madre no le compraba la figura de acción del Power Ranger rojo. Recuerdo que me acerqué a él y le pregunté si se sentía bien, le dije que mi madre era doctora y podía curarlo si se sentía mal, se había levantado avergonzado asegurando que estaba bien; su madre y su hermana Doniya se habían echado a reír por su repentina actitud, mientras que mi progenitora se horrorizaba de mi impertinencia.Unos meses después el día de su cumpleaños le regalé ese muñeco.
Nuve años mas tarde, los dos hemos cambiado, yo me quite ese corte de hongo y ahora mi cabello llega hasta los codos, deje de usar vestidos con millones de adornos y moños, ya no soy un desastre en matemáticas y se como maquillarme sin parecer un payaso; él se ha vuelto más alto que yo, dejó de usar disfraces de superheroes, tiene 7 tatuajes con planes de hacerse más y es el chico rebelde y misterioso por el que todas mueren. A pesar de nuestros cambios, siempre hemos estado juntos en todo, incluso el año pasado el fué mi cita para el baile de navidad, tuvo que rechazar a varias chicas, pero lo hizo para ayudarme a encelar al idiota que me había roto el corazón. Compartíamos la mayoría de nuestras clases, y por lógica, somos la pareja del otro cuando el maestro lo requiere. Cloe Mercer & Zayn Malik.
Sin embargo cuando se acerca la entrega del trabajo, mi compañero suele desaparecer con alguna de las "gatitas" como el las llama) a divertirse. Casi nunca me molesta que lo haga, se que es su forma de desquitarse con Brittany Parker por haberse besado con todo el equipo debeisbol mientras eran novios, y aunque eso sucedió cuando teníamos 12 años, lo marco lo suficiente como para despreciar a las chicas, excepto obviamente a mi y a sus hermanas. Además, siempre se disculpaba y me recompensaba sin falta, el torpe sabía mis puntos débiles: peliculas viejas, pizza, flores, algún libro que quisiera leer o simplemente un paseo sin rumbo en su motocicleta.
Pero esta vez no lo iba a perdonar, era nuestro proyecto final de literatura. El profesor nos había asignado una película basada en un libro a cada pareja, debíamos leer el libro, ver la película, escribir un ensayo de mínimo 700 palabras señalando las diferencias entre uno y otro, luego hacer un collage y un stand para exponer nuestro tema a los grupos más jóvenes, todo en una semana. Nos había tocado algo sencillo: Romeo & Julieta. 
Me ocupé de releer el libro en tanto Zayn o hacía por primera vez, pero había demorado 5 días por lo que hoy sábado veríamos la película juntos, me ayudaría a señalar las diferencias y mientras yo escribía él le avanzaría lo que pudiera al collage y al stand. Pero parecía que eso no iba a pasar.
Aprieto el celular entre mis manos y lo aviento al suelo con fuerza, para acto seguido cubrirme el rostro con las manos, frustrada. No me importa el télefono, seguramente ni le pasará nada debido a la funda de goma que lo cubre, no me importa si me veo como una tonta parada esperando a alguien que no va a llegar, no me importa estar muriendo de frío, no me importan los traumas de Zayn, ni me importa que el agua haya conseguido colarse en los agujeritos de las agujetas de mis converse. Sólo me importa que entregar mi trabajo a tiempo y si no lo logro, no podré obtener la nota que necesito para aplicar en el programa de becas de Cambridge. Zayn lo sabe, sabe bien que es mi sueño entrar a esa universidad y sin una beca no podré hacerlo, pero no le ha importado, no ha cumplido su promesa. Estoy tan molesta que me entran ganas de llorar y una lágrima rebelde consigue escapar.
Repaso todo esto en mi cabeza, antes de escuchar una voz muy cerca de mi.
-Disculpa, tal vez no es mi problema, pero no creo que tu celular tenga la culpa.
Bajo lentamente mis manos hasta la mitad de mi rostro, y veo a un sonriente chico extendiéndome mi teléfono con la mano. ¿Cuánto tiempo lleva viendome?
Me descubro completamente la cara y tomo el aparato rozando ligeramente sus dedos con los míos, provocandome un escalofrío.
-Gracias-respondo tímidamente mientras lo recorro con la mirada. Tiene el cabello ondulado, peinado de lado y mojado por la lluvia, unos grandes y profundos ojos pardos, unos labios rosados y carnosos, es más alto que yo, incluso me parece que un poco más que Zayn, lleva puesta una chaqueta de piel color café abierta y debajo de esta una camisa a cuadros roja, usa unos jeans oscuros y unos mocasines marrones.
-¿Estás bien?-me pregunta metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón, me muerdo el labio impulsivamente, borrando la lágrima.
-Si, gracias. Es sólo que esperaba a alguien-contesto poniendo mi teléfono dentro del bolso que cuelga de mi hombro.
-¿Esperabas?¿Ya no vendrá?¿Por eso estás triste?-inquiere ladeando la cabeza. Bajo la vista apenada, no se que decir, debo lucir como una completa tonta.-Perdona, no era mi intención incomodarte-se disculpa rápidamente.
-No te preocupes-me apresuro a responderle-Si, esperaba a una amigo, quedamos de vernos aquí, pero parece que me va a dejar plantada-no sé porque le cuento esto, el es un completo extraño, pero...es una extraño muy guapo.
Nos quedamos en silencio, simlemente escuchando el sonido de la lluvia, que (me parece) se ha vuelto más fuerte. Miro al chico y me pregunto que es lo que hace el ahí.
-Soy Liam-se presenta finalmente con su deslumbrante manera de sonreír, extendiendome su mano otra vez, pero esta vez como saludo.-Liam Payne.
¿De dónde me sonaba ese apeido?
-Clohe-respondo estrechando su mano, de nuevo el contacto con su piel me hace estremecer y sentir que las rodillas me tiemblan-Clohe Merecer-agrego débilmente.
-¿Eres la novia de Zayn Malik no?-pregunta separando nuestras manos.
-¿Qué? No, no. Sólo somos amigos. Es como mi hermano.
-Oh, mi error-ríe ¿nervioso?-Fui al baile de navidad de tu escuela con Valerie Robins, y me parece que ella me dijo que ustedes eran pareja-se excusa.
Valerie era una de las chicas a las que Zayn había rechazado, y una de las muchas chicas que me querían asesinar con la mirada cada vez que me veían llegar con mi amigo. Pero tenía una amiga....Roo...Ruth, Ruth Payne.
-¿Tú eres el hermano de Ruth?-el asiente con la cabeza.
-¿La conoces?
-Si, la he visto pasar por ahí en el instituto, pero a ti nunca te había visto.
Ríe un poco, dejándome embobada por un segundo.
-Yo estudio en un colegio privado pero es solo para hombres, todos los hombres de mi familia se graduaron de ahí así que...es mi turno.
Asiento con la cabeza, cruzando mis brazos para calentarme un poco.
-¿Tienes frío?Puedo prestarte mi chaqueta, es calientita.
-No, no te preocupes, creo que debería irme, debo terminar un proyecto-comento recordando el motivo de mi frustración.
-Te...te puedo llevar si quieres-ofrece amablemente
Me doy cuenta que no tengo manera de regresar, se suponía que Zayn me llevaría en su motocicleta.
-No quiero molestar-susurro apenada, tal vez si busco bien en mi bolso encuentre algo de dinero para tomar un autobus y regresar a casa. Me doy cuenta que abre la boca para hablar pero no dice nada.
Escucho un sonido inconfundible al que estoy demasiado acostumbrada y desvío mi vista de los ojos de Liam a la calle. Ahí esta Zayn, montado en su motocicleta roja; trae el casco puesto, pero es él sin duda. Se quita esa protección de la cabeza y me mira confundido.
-¿Nos vamos Clo?-pregunta dudoso, alternando su vista entre el castaño y yo.
No se que responder, debería decirle que si obviamente y despedirme de Liam con rapidez, pero no quería hacerlo. Quería quedarme con él un poco más de tiempo y hablar de cualquier cosa, preguntarle que hacía ahí, pero debía terminar el proyecto y parecía que Zayn había optado por cumplir su promesa.
Finalmente le contesto:
-Claro- me vuelvo a ver a Liam.
-¿Era él a quien esperabas?-asiento con la cabeza y me regala una sonrisa torcida que lo hace ver aún más atractivo.
-Gracias de todas formas-agradezco tímidamente.
-¿De qué?-se encoje de hombros casi divertido-Supongo que nos veremos por ahí.
-Eso espero-se me sale decir y de inmediato me muerdo el labio¿Porqué demonios dije eso?
Liam ensancha su sonrisa, en el momento en que escucho a Zayn carraspear. 
-Hasta luego-me despido y comienzo a trotar hasta llegar a la motocicleta del moreno, quien me entrega el caso mientras subo atrás de él poniendo mi bolso entre nosotros y lo abrazo por la cintura.
-Hasta luego-espeta el castaño despidiéndose con la mano.
Me pongo el casco en la cabeza y le respondo el gesto justo antes de que mi mejor amigo acelere alejándonos de Liam y del escenario en donde había pasado la última hora.
-¿Quién demonios era ese?-me pregunta el ojimiel medio gritando para escucharse sobre el sonido del motor y la lluvia.
-Liam Payne-respondo también alzando la voz.
-¿Y porque se miran así? ¿Se besaron?-cuestiona burlón
-¡Cállate idiota! Mejor dime porqué cambiaste de opinión y decidiste venir por mí.
-Nunca estuve con una gatita Clohe, te estaba conseguiendo la versión de Romeo y Julieta con el tarado de DiCaprio
-¿Y la conseguiste?-inquiero emocionada.
-La duda ofende-contesta divertido.
-Entonces, ¿compraste palomitas?-pregunto feliz
-Eso te toca a ti comelona, te terminas una bolsa en 10 minutos.
Suelto una carcajada y finalmente me relajo. Ya no tengo frío, la sensación de la lluvia golpeando mi cuerpo me hace sentir bien, podré terminar el trabajo a tiempo y lo más importante, tengo la sensación que volveré a ver a Liam muy pronto.
FIN


Ok, este es mi segundo shot:3 ojalá les guste:D
Besos:***

lunes, 22 de abril de 2013

Moments [Niall Horan]


-Lo siento señorita, pero el último vuelo con destino a Mullingar, Irlanda ya ha partido-sentenció la mujer tras la computadora-¿La puedo ayudar en algo más?
-No gracias-afirmó la chica dandose la vuelta con la voz  quebrada.
Pudo notar como su vista se nublaba a causa de las lágrimas que ya se habían empezado a acumular en sus amielados ojos, pero no quería parpadear, porque sabía que comenzarían a derramarse sin control alguno. Sin embargo no pudo evitar la natural acción del cuerpo, y las pequeñas gotas de agua salada empezaron un recorrido por sus mejillas.
Ni siquiera se molestó en limpiarlos, no tenía caso. En lugar de eso, se derrumbó en una de las muchas sillas vacías de la sala de abordaje de aeropuerto, aún con la respiración irregular debido al gran tramo que había corrido para intentas llegar antes de que él se fuera, lo cuál había sido completamente inútil.
Sollozó en silencio, abrazándose a si misma, mientras miraba por una gran ventana a un avión alejándose. Llevándose con él al amor de su vida.
Recordó la vez que ellos habían visto un avión volar así.


-¿No te encanta?-le había preguntado él señalando el majestuoso aeroplano que acababa de despegar.
-Creo que no tanto como a ti-bromeó ella acomodándose en el pecho de él.
Yacían bocaarriba tendidos sobre una cobija que habían acomodado la parte trasera de la camioneta pick-up negra del chico, en una pradera cercana al aeropuerto.
-Es sólo que no aprecias la belleza de las cosas como deberías
-¿Y eso es un cumplido?-inquirió ella. El rió, deleitando los oídos de ella con ese peculiar y perfecto sonido. 
-Creo que no salió como esperaba-admitió divertido.
-Pues para tu información, yo aprecio la belleza de muchas cosas, de las flores, los árboles, los paisajes, los animales...
-Pero le temes a los alacranes-le reprochó él interrumpiéndola, ella volteó lentamente su cara para poder ver la de su amado
-Es que esos si son feos-afirmó provocándo otra risa en él.-Pero puedo apreciar tu belleza.
-No tanto como yo aprecio la tuya _____-le aseguró el rubio, al momento que tomaba delicadamente la barbilla de la chica y la guiaba hasta que sus labios se fundieron en un beso.


Sam tocó sus labios.
Cómo deseaba regresar el tiempo a ese momento donde todo estaba bien, donde no había lágrimas ni confusión, ni ira ni dolor, solo el y ella, juntos frente al mundo, pero ahora estaba sola.
Tomó con fuerza el dije en forma de llave que colgaba de la cadena de plata que descansaba en su cuello y a su mente volvió el momento en que él se la había obsequiado


-Te tengo un regalo-le informó eél sacándo una pequeña caja del bolsillo de su pantalón de mezclilla.
-Niall, no debiste-exclamó ella sorprendida al ver una resplandeciente llave plateada que sobresalía de una cadena, asomarse del interior de la cajita azul.
-¿Te gusta?-le preguntó el ojiazul ansioso.
-Es hermoso-musitó ella encantada.
La pareja estaba sentada en el pasto del parque, disfrutando de uno de los primeros días de primavera. El ambiente perfecto para la celebración de su aniversario de un año.
-Me alegra que te gustara-sonrió satisfecho.
-¿Pero porqué un llave?-preguntó ella interesada.
-Yo también tengo un dije-señaló orgulloso un pequeño candado que colgaba de su propia cadena plateada.
______ ladeó la cabeza, observando con atención el objeto que se acomodaba perfectamente en el pecho de su novio, mientras pensaba en la combinación de los dijes.
-Este es el candado de mi corazón, y sólo tu tienes la llave-declaron sincera y dulcemente el rubio.
Los labios de la chica se curvaron hasta formar una tierna sonrisa que el le devolvió, no sabía porqué había sido ella la fortunada ganadora, Niall merecía a alguien mejor, y sin embargo, ahí estaba con ella.
-Anda ya, déjame ponértela-insistió él levantándose de su lugar para sentarse justo detrás de ella.
La chica recogió su cabellos con sus manos, mientras él sacó la cadenita de la caja y la colocó con delicadeza alrededor del cuello de la castaña.
-Listo.aseguró el irlandés, dando un pequeño y húmedo beso en la nuca de su novia.
-Niall-murmuró _____ alargando el nombre, mientras el chico se ocupaba de comenzar un recorrido de besos hasta el hombro de ésta-Basta-rió un poco-, es un lugar público.
-Pero desearías que no lo fuera-le susurró al oído
-Tu entrepierna desearía que no lo fuera-comentó ella divertida desocupando sus manos.
-¡Oye!-se quejó el irlandés cuando el cabello de ella le cayó encima entrando a su boca-¡Eso lo pagarás!-le advirtió y se abalanzó sobre ella para hacerle cosquillas.


Más lágrimas cayeron por su rostro sin que ella pudiese oponer resistencia. Se odiaba, se odiaba a si misma, pero más que odio, lo que ella sentía era dolor. Un profundo y agudo dolor que se estaba instalando en su pecho y que parecía crecer conforme los suicidas segundos morían.
Un chico rubio pasó frente a ella, e inmediatamente se esperanzó, pero lamentablemente él no era Niall. Volvió a bajar la mirada, dolía, dolía demasiado. Estaba todo arruinado, ella había arruinado todo y se lo recriminaría el resto de su vida.


El sol brillaba en el cielo, disfrutando de sus últimos minutos antes de ser reemplazado por la luna. _____ había salido a tomar un café con sus amigos, y ahora se encontraba conduciendo de regreso a su casa. Decidió hacer una parada en el camino, para comprarse unos chocolates de esos que tanto le gustaban.
Estacionó su auto frente a su dulcería favorita y bajó de éste, pero antes de entrar al local, echó una mirada sobre su hombro al parque que había atrás de ella
Estaba admirando la belleza del paisaje otoñal, las hojas secas cubriendo el suelo, los árboles pintados de tonos amarillentos y anaranjados, y el aire acariciando cada contorno del lugar, cuando depronto, reconoció la inconfundible silueta de su novio.
El chico paseaba tranquilamente, llevando del brazo a una castaña risueña mientras que comían algo de una bolsita de papel. Se quedó paralizada un momento. Niall no era ese tipo de chico, ella confiaba en él, no podía ser verdad lo que su mente estaba pensando, él no se atrevería, pero aún así...sentía una necesidad atosigante de comprobarlo. 
Decidió seguir al dúo y después de caminar varias calles, asegurándose que ellos no lo notaran, se percató que habían llegado a la casa de Niall Se ocultó tras un auto que estaba estacionado por ahí y pudo observar como el rubio hacía un reverencia con una dulce sonrisa para que la chica pasara primero, como todo un caballero, como siempre lo hacía con ella, le besó la mejilla y _____ pudo tomar una foto antes de que cerraran la puerta.
Con el corazón destrozado, corrió de vuelta a su auto, y ahí comenzó a llorar.
All llegar a su casa, le envió un mensaje de texto con las palabras "Jamás lo creí de ti. No vuelvas a contactarme NUNCA" y la fotografía que había tomado. Instantáneamente, había recibido una llamada de él, la cuál no contestó, seguida de muchas otras, e-mails, mensajes de voz, de texto, cartas e incluso el mismo había ido en persona a su casa todos los días de la semana, pero ella jamás los leyo ni respondió a ninguno de los gestos, se sentía traicionada.

Había sido una tonta, se había dejado cegar por los celos, la ira, el rencor, el dolor y no le había dado al chico ni la má mínima oportunidad de explicarse. Y eso, sólo la hizo sentirse peor el día en que finalmente había decidido enfrentarlo.
______ suspiró profundamente dos veces antes de armarse de valor y al fin tocar el timbre de la casa una sola vez. La puerta se abrió y esa persona no era precisamente a la que esperaba. Era la chica del parque, la castaña con mejores curvas que ella.
Usaba un short demasiado corto y una playera que le quedaba larga, era de Niall con el cabello suelto callendole por los hombros. La examinaba como si quisiera recordar quien era, pero tan pronto como _____ la vio sus ojos se empañaron de la grimas y dio media vuelta.
-Espera-la detuvo la voz de la chica-Me llamo Bea ¿buscas a mi primo?
_______ tomó fuerzas de quiensabedonde y se giró para comprobar si lo que acababa de escuchar era cierto.
-¿Niall es...tu...primo?
-Si, Niall Horan, cabello rubio, ojos azules, como 1.75 de alto, braquets...-comenzó a describirlo.
Entonces, todo comenzó a tomar sentido. Bea era su prima...Niall no la había engañado.
Una luz de esperanza se encandió en su interior.
-¿Sabes dónde está él?-la interrumpió limpiándose los ojos con las mangas de su sueter. Ahora que se fijaba, Bea tenía una sonrisa muy parecida a la de Niall y su cabello era del mismo color que el de él cuando era un niño.
-Pues en el aeropuerto-respondió como si fuera lo mas normal del mundo-El vuelo sale a las seis.
-¿ Vuelven a Mullingar?-preguntó con el alma en un hilo.
-Toda la familia, yo me he quedado porque voy a empezar la universidad aquí ¿Qué no te lo ha contado él?
_____ miro el delgado reloj de su muñeca, faltaban 15 minutos para las seis.
-Perdona Bea, pero me tengo que ir-se disculpó bajando rápidamente los escalones del portico de la casa.
-¿Con quién tuve el gusto?-le gritó mientras ella se metía a su carro.
-¡_____!-respondió arrancondo a toda velocidad.
Condujo lo más rápido que pudo, e incluso cuando no podía ni acceder al estacionamiento del aeropuerto, se bajó del auto y corrió, y corrió y corrió, pero fue muy tarde.

Quería limpiarse la cara y salir de ahí con algo de dignidad, pero le era imposible, apenas intentara ponerse de pie, sus piernas flaquerían y caería al suelo llorando, eso sería penoso, pero en ese momento ¿qué en ella no era penoso? Sus ojos estaban tan hinchados como los de un sapo, su cuerpo estaba demasiado débil, no había comido nada en días y sería excesivo decir que había dormido más de 12 horas en toda la semana.
Sacó su teléfono de su bolso con intención de llamar a su mejor amiga Victoria, contarle lo sucedido y que ésta la alejara de ese lugar, pero apenas lo abrió, recordó que no lo había abierto en días para no encontrar nada relacionado con Niall en él, y ahí estaba, la pantalla le marcaba un mensaje de voz proveniente exactamente del irlandés.
Dudo un momento si debía escucharlo, sabía que se derrumbaría más al escucharlo, pero si esa sería la última vez que escucharía esa melodiosa voz, estaba dispuesta a soportarlo.


"_____ no se si habrás escuchado los otros mensajes, pero no me has llamado y me pregunto si será porque no lo has hecho o porque lo hiciste y no me crees-comenzó el mensaje y ella se mordió el labio para no sollozar, una punzada de más culpabilidad la aguijoneó al escuchar la cansada voz de su amado-. Pero te estoy diciendo la verdad cariño. La chica con la que me viste es mi prima, se va a quedar en mi casa hasta que entre a la universidad, yo jamás te engañaría, sabes que eres lo más importante para mi. Al principio cuando no me respondiste, me enoje un poco porque no confiabas en mí y porque me seguiste-en ese momento la voz de Niall se quebró-pero eso no duró ni siete minutos cuando comenzé a extrañarte y a sentir que te había perdido. Por favor, tienes que creerme, jamás te he mentido, ni siquiera cuando me preguntaste si era rubio natural recuerdas-soltó un intento de risa, pero no salió nada-. Esta cosa dice que se me acabará el tiempo, así que te esperaré en el aeropuerto mañana desde las 5. Por favor, te lo suplico. Te amo y te necesito."



_______ rompió en llanto de nuevo, apoyó sus codos en sus rodillas y ahí hundió el rostro. Las lágrimas brotaron con más fuerza, y el agujero en su pecho parecía ya ser más grande que ella misma. Ya no había nada por hacer, a menos que hubiera una forma de regresar el tiempo y y remediar el embrollo. Pero no la había.
Ya ni siquiera tenía fuerzas para llamar a Victoria, su cuerpo se negaba a hacer otra cosa que llorar, lo único que le quedaba por hacer era esperar a que las lagrimas dejaran de salir ya que sus pulmones se inflaran y desinflaran a una velocidad normal o al menos regular.
-_______-preguntó una voz que la hizo buscar a tientas el teléfono con la mano o el mensaje no había terminado aún o estaba delirando, pegó el aparato contra su oído, pero no escucho nada.-¿_______ eres tú?
De inmediato levantó la vista y volteó a ver al dueño de la voz.¿Era verdad?¿Era un espejismo?¿Se estaba volviendo loca?
-¿Niall?-su voz estaba pastosa, quebrada y débil por tanto llorar, pero la alegría estaba implicada en cada letra.
Ahí estaba él, parado en todo su glorioso esplendor asintiendo con la cabeza.
Instintivamente se levantó de la silla y corrió hacia él, lo abrazó por el cuello y se aferró a éste, mientras él la envolvía en sus fuertes brazos y la levantaba hasta que sus pies dejaron de pisar el suelo.
-Perdon, perdón, perdon-repitió _____ una y otra vez.
-Conocí a Bea....ella...yo...no debí ser tan tonta....es...yo...-_____ no hablaba con coherencia, apenas podía pensar, comenzó a sollozar, epro esta vez de felicidad.
El embriagante perfume de él y su simple presencia, habían reducido el agujero de dolor del pecho de ella a nada.
-Tranquila, tranquila. No hay nada que perdonar. La tranquilizó también él con voz llorosa, mientras la devolvía al piso, pero sin soltarla.
-Pero..Bea dijo..que te habías ido-balbuceó alejándose ligeramente del cuello de Niall sólo para poder observarlo mejor.
-Yo no, sólo mi familia, yo vine a despedirme de ellos-le explicó acariciando su mejilla.-Creí que no vendrías.
-Acabo de escuchar tu mensaje, pero....¿porqué te quedaste?-inquirió ella.
Niall amaba a su familia, el que ellos se fueran sin él no tenía sentido, por eso no había considerado esa posibilidad.
-Porque tu estás aquí-respondió él, limpiando las lagrimas rebeldes que aún salían, y que salieron con más intensidad al escuchar _____ esas palabras.
-Pero yo...
-No me importaba que estuvieras enojado conmigo, yo no iba a dejar de luchar hasta que al menos me dijeras en persona que no te volviera a molestar.
-Yo no te merezco,-fue lo único que pudo susurrar _____ pegándose al pecho de él-no debiste dejar a tu familia por mi.
-No digas eso-le pidió Niall tomando el rostro de ella entre sus manos-, iremos a visitarlos, pero por ahora sólo importa que estamos juntos.
Ella esbozó una sonrisa y se fundieron en un beso.
Ahora todo estaba bien, ellos estaban juntos y ese había sido sólo otro de los momentos en el tiempo, que recordarían cuando fueran viejos. 



¡Hola! Pues este es mi primer One Shot, no se si sea muy bueno, no me lo parece, pero si pueden comentar su opinión, significaría mucho para mí c: Aquí estaré poniendo ideitas, otros one shots, o mini novelas:3
Espero les haya gustado. Besos para todos :**